
Miguel Zicca
Fragmentos cluachurrientos, pavotes o picantes. Asomate

Camino hasta la puerta y la empujo. Me rio y abro un poco los párpados. Todos se ven desde acá abajo. Mis uñas del pie se clavan en el suelo, me quedan el barro y la arena. Es de noche porque siento una brisa en la nariz y el flequillo me acaricia la boca, en ella el mar. Caminan descalzos hacia la orilla un señor y su hijo con un termo en la mano, muchas señoras llevan la reposera y escucho seco, todos secos y empapados de polvo en la oreja. Si no me dejan escaparme sola, mejor, porque estoy escondida entre las piernas de estas personas que caminan. Arriba es bien alto y tan alto tan alto tan alto, tan azul. Arriba de una roca amarilla una mamá le está separando el pelo a una nena. No sé decir lo que hacen, pero eso es lo que hacen.